El amor en tiempos de internet

Encontrar pareja en los tiempos que corren ha cambiado mucho desde que las nuevas tecnologías, más concretamente las redes sociales, o las aplicaciones de citas se han instalado en nuestras vidas.

Hasta hace muy poco tiempo, la búsqueda de la pareja discurría al mismo tiempo que la propia existencia. Aunque siempre ha habido un tiempo par encontrar la pareja con la que “construir un proyecto en común”, pues es bien conocido aquello de que “se te pasa el arroz” que personas del entorno acostumbran a decir en referencia al período de tiempo para llevar a cabo ese proyecto, en la cultura a la que pertenecemos. Los espacios de convivencia mayormente rurales limitaban las posibilidades de selección, al contrario que en la actualidad las redes sociales, que al mismo tiempo que estamos viendo un perfil, ya estamos pensando si no habrá otro mejor, pues la oferta es infinita.

Además del tiempo, el espacio en el que encontrarnos también ha cambiado. Antes los encuentros se daban en una interacción social presencial, en los salones de baile, paseos, bares o discotecas. Los elementos de seducción eran al comienzo, el olor, los modales, la conversación, mientras que ahora es la imagen la que cuenta, la imagen configurada en la red, a veces es cuestión de habilidad fotográfica, de composición del retrato para despertar la atracción, o de maquillar un poco las características que conforman nuestra personalidad.

Las redes sociales son un recurso, en el que buceamos en los diferentes perfiles para buscar el o la compatible con el nuestro. Hay un amplio abanico de posibilidades en las que elegir: si le gusta el deporte, es romántico/a, tiene los ojos grandes, profesión, estudios…y en función de lo que ves, le das un «like» o no. Ya no necesitas verle, oir su voz, o tomar un café para descartarlo, simplemente con un movimiento de dedo el trabajo está hecho.  Por otro lado, aceptar el “match definitivo” como final de la búsqueda no es tarea fácil en cuanto a si esa pareja se ajusta o no a nuestro modo de amar, porque como decíamos la oferta es ilimitada.

Aunque para muchas personas esta práctica se aleja de los estándares tradicionales en la búsqueda de pareja, otros encuentran en este espacio la manera de acercarse a personas que creen afines, pensando que cuantas más características tengan en común, mayor será el éxito en la relación. Esto no es siempre así, las personas dispares son muchas de las veces las que tienen una relación más sana.  No podemos obviar que los arquetipos de las relaciones están cambiando y que los cambios en la manera en la que nos relacionamos en el amor surgen de manera natural, independientemente del recurso (online o presencial). La seducción no es solo masculina, las mujeres también seducen, están más abiertas y hay mayor reconocimiento a las diversidades sexuales entre los individuos.

El éxito de encontrar una pareja, no está ni en el tiempo ni en los espacios o aplicaciones, sino en las expectativas que nos creamos, a veces esperando que alguien “nos haga felices”, una felicidad que está sobrevalorada; el autoconcepto es también otro escollo a salvar a la hora de buscar pareja; el umbral de exigencia que nos marcamos buscando a alguien que, simplemente, no existe.  Y sobre todo el éxito está en el uso del lenguaje, en la interacción con el otro, buscar en ese primer encuentro, allá donde se dé, la comunicación, dejarnos llevar por el momento y dejarnos sorprender por lo que venga después, siempre con los ojos abiertos. En cualquier caso, es el tiempo que nos toca, una forma diferente de vivir, donde la prioridad parece ser la imagen y el consumo (también en las relaciones).

Imagen: google.com


Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑