Sexualidad y adolescencia en el siglo XXI

La sexualidad o la erotización se da ya desde los primeros años en los que hay una gran estimulación afectiva con las primeras figuras de apego mediante las sensaciones, primero del bebé a través del reflejo de succión y después a lo largo de la etapa infantil, con la proximidad y las caricias y el reconocimiento. No es hasta la edad adolescente que se empieza a buscar el contacto sexual con el otro y se empiezan a dar las primeras relaciones sexuales. 

Cómo descubren los adolescentes la sexualidad hoy es un tema que preocupa tanto a los propios jóvenes como a sus padres y que para muchas familias es un tema incómodo de tratar. Los padres o responsables del cuidado de los adolescentes, tienen una gran influencia en la toma de decisiones y valores por lo que es uno de los principales recursos a considerar para ayudarles a tomar decisiones en relación a una conducta sexual segura y responsable. El comportamiento sexual en la edad más temprana pasa por la masturbación en sus inicios. Es importante una buena educación para el desarrollo sexual en esta etapa por las implicaciones que tiene para una buena relación actual y futura. Para lograr unas relaciones saludables, respetuosas y comprometidas los jóvenes adolescentes que se inician en las relaciones sexuales con el otro, tienen que evitar embarazos no deseados así como enfermedades de transmisión sexual. 

Cuando no se habla de sexo con los hijos, éstos tienden a buscar información, a menudo, de fuentes poco fiables y perciben la sexualidad como algo inquietante que les produce miedo al rechazo, a no gustar al otro, o vergüenza por si sus padres se enteran que alguien les gusta. Y por parte de los padres preocupación cuando en algún momento han pillado a sus hijos visitando alguna página web, fotos o mensajes que consideran atrevidos. 

La tendencia al consumo de pornografía en la adolescencia como herramienta de educación sexual tiene consecuencias negativas tanto para su vida sexual como para sus relaciones personales y su bienestar ya que tienen una mayor percepción a percibir el sexo simplemente como un instrumento de gratificación sexual. A nivel neurológico, el uso de la pornografía por parte de los adolescentes tiene consecuencias para su cerebro que afectan a las vías de recompensa, alterándolo al percibir una mayor descarga de dopamina generado por un comportamiento adictivo en la búsqueda de placer sexual. 

Por eso los adolescentes necesitan saber cuáles son los aspectos relacionados con la sexualidad como el sexo, la identidad y los roles de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción. Más allá de la sexualidad genital, el ser humano es un ser con pensamientos, afectos y emociones y un comportamiento delimitado por su género y en un contexto cultural determinado influenciado por factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, éticos, legales, históricos, religiosos o espirituales. La sexualidad no tiene por qué estar reducida a la genitalidad, por tanto. Va más allá, está ligada, desde el psicoanálisis, al deseo, al amor, al narcisismo, a la prohibición del incesto y a la diferencia entre los sexos. 

Y si, como padres, pensáis que la tarea de hablar de sexo con vuestros hijos es complicada, siempre es bueno apoyarse en asesores psicológicos que os orientarán y os darán las herramientas necesarias para abordar la sexualidad con vuestros hijos desde un punto de vista educacional promoviendo la adaptación saludable de los niños o adolescentes sea cual sea la etapa de desarrollo en la que se encuentren. 


Imagen: Rosa Rosado

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