La entrada del nuevo año trae consigo la necesidad de marcarnos una serie de propósitos que modifiquen un poco nuestra vida con respecto a las vivencias de los últimos doce meses. Algunos de esos propósitos son todo un clásico, como el de dejar de fumar, hacer más deporte, aprender una idioma, leer más…hay otros que se van incorporando en el contexto actual como usar menos el móvil, o quedar más con amigos.
Aunque en realidad, todos ellos más que propósitos son deseos, cosas que nos gustaría hacer, se trata de una intención. Porque los propósitos u objetivos son decisiones que implican un proceso, que requieren de una acción. Un deseo se convertirá en un propósito siempre que lo abordemos con pasión, que responda no a un mandato externo sino que nos sea propio, que lo hagamos por nosotros mismos y que de entre las posibilidades de elección que tenemos, elijamos libremente. Que no sean imposibles de cumplir para no perder la motivación inicial y se queden en nada.
Hacer balance y una lista de propósitos para abordar el futuro inmediato siempre es positivo porque nos pone en el camino de la transformación y nos hace agentes activos del cambio que queremos iniciar. Es importante valorar los logros que vamos obteniendo y no desanimarnos o castigarnos si alguno de ellos no es posible cumplirlo, siempre habrá merecido la pena aprender de los errores para ponerte nuevas metas o nuevos desafíos.
En cualquier caso no es necesario esperar a final y principio de año para iniciar un cambio. Ir haciendo balance continuamente de nuestros objetivos y logros puede ser un buen ejercicio emocional para calcular o recalcular nuestro rumbo y no sea demasiado tarde para…por ejemplo:
- pensar la felicidad no como una meta sino como un viaje;
- perder el miedo a elegir la soledad como opción;
- evitar que un duelo fallido se convierta en depresión;
- desvelar la angustia y manejar la ansiedad de las crisis;
- aprender a tolerar la frustración;
- hacernos cargo de lo que nos sucede;
- dar lo que no se tiene en el amor;
- entender que el malentendido es inevitable y aún así estamos condenados a relacionarnos;
- evitar que las etiquetas que nos pusieron o nos ponen minen nuestra autoestima;
- que la culpa se traduzca en un sentimiento de culpa frente a la mirada del otro o sea simplemente una mascarada de la responsabilidad;
- que el cuidado de los otros sea más una ética humana que una cuestión de género;
- sentir que la libertad no es sin Otro;
- entender que el estrés psicológico es un “privilegio” de los seres humanos;
- que el deseo siga siendo el motor de nuestra existencia;
- despertar los estímulos necesarios para potenciar la creatividad;
- no mirar para otro lado ante la crisis humanitaria;
- evitar que los niños sean el sostén emocional de los padres en conflicto;
- aprender que en la edad adulta ya no es momento de idealizar el amor de la madre;
- como padres, ser un modelo para nuestros hijos;
- poner en palabras los hechos traumáticos acontecidos;
- aprender a aprender, también con nuestros hijos;
- conocer que la rumiación de pensamientos pasa por algo que hay que revisar;
- intentar que las heridas del alma no duren eternamente;
- entender que lo que nos hace humanos son las diferencias individuales;
- descubrir la erótica de las palabras;
- fomentar el perdón y la responsabilidad;
- jugar al juego de la seducción;
- ejercer el rol de abuelos y abuelas con responsabilidad;
- establecer la familia negociadora en el estilo de crianza;
- tener más comunicación entre padres e hijos;
- ser más solidarios y unidos frente a los grandes males que nos acechan;
- comprender que si somos más nosotros es porque ellos fueron más ellos;
- entender la sexualidad también en la diversidad funcional;
- hacer de la actitud una cuestión imprescindible para transformar las cosas;
- aceptar y apoyar las identidades de género y utilizar el lenguaje inclusivo;
- aprender a discutir en pareja; y …..
- contar con apoyo psicológico cuando no es posible controlar lo que nos ocurre, porque ir al psicólogo no es cosa de locos.
Cada uno de estos deseos-propósitos y muchos otros incluidos en el blog están ampliados accediendo al enlace.
Imagen: Rosa Rosado
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