Soledad, mujer y envejecimiento – Historias (cortas) de cuarentena

Juliana, Celsa, Francisca, Remedios, Amelia, Serafina…tienen en común, en estos tiempos de confinamiento, el sentimiento de soledad. Un sentimiento de soledad que ahora es más soledad que nunca, es ineludible, es imposible escapar de ella, estamos confinados.  

Todas ellas son mujeres, y todas mayores de 70 años. Algunas están y continúan casadas, otras son viudas, y algunas viven solas. Casi todas ellas toman medicación, principalmente para los “achaques” propios de la edad. En todas ellas, incluidas aquellas que viven en pareja todavía, hay un sentimiento extremo de soledad, ahora más que nunca mientras confinados. 

Alguna, no encuentra sentido para seguir viviendo, no hace mucho que enviudó y no ha superado la muerte arrebatada a la juventud de sus dos hijos, cuyo duelo parece no concluido. Aprovecha la sesión para hablar de un pasado difícil, de un padre ausente, mujeriego y vividor, que les dejó en la ruina a ella y a su madre. Y hay quien aprovecha que puede hablar sin sentirse juzgada y que se le escuche, para contar cosas que no ha contado a nadie (dice), de un marido dominante, de su sumisión y que ahora intenta no callar y enfrentarse. De sus dificultades para superar el duelo de un hijo adolescente fallecido repentinamente. 

Intervención:

Escucha activa, contención y psicoeducación en los 30 minutos de sesión telefónica.

Pero todas estas mujeres tienen mucho más en común que un sentimiento de soledad y es un historial de pérdidas en todas las etapas anteriores de sus vidas, como la separación de los hijos, la pérdida de sus padres, a veces la muerte de un hijo, la jubilación y, en algunos casos, la muerte de uno de los dos, un impacto emocional mayor cuanto más unida haya estado la pareja. También es evidente una disminución del deseo, un sentimiento de vacío y una falta de sentido de la vida.

Ellas se quejan de que ellos (sus parejas) hace tiempo que dejaron de acompañar, mientras ellas buscan y han buscado en otros quehaceres, lugares o personas ajenas, llenar un poco de ese vacío que ahora en esta soledad compartida es más vacío todavía.

La soledad en la vejez nos atrapa a cada tanto. Y sin embargo es una condición inevitable de nuestro paso por la vida, pero también es una oportunidad para relacionarnos. Si somos capaces de tolerar el sentimiento de soledad derivado de ese anhelo de alcanzar un estado ideal, tal vez podamos desear lo bueno, aunque no sea lo ideal, que los objetos pueden brindarnos y así calmar un poco el dolor que produce la soledad.

No es lo mismo envejecer siendo hombre que siendo mujer porque los acontecimientos vitales de unos y otros hay que tenerlos en cuenta. El ciclo vital de las mujeres incluye variables que no están presentes en los hombres, roles relativos a la pareja, a la familia, al trabajo, al dinero…roles que en la segunda mitad del ciclo vital se van entrecruzando. Así los hombres se hacen progresivamente más dependientes y afectivos y las mujeres más independientes y asertivas. 

Por eso las mujeres han ido participando en la edad adulta, de actividades que favorecen la relación. Y ahora en esta soledad impuesta (por el confinamiento) apartadas de ese activismo al que se han ido incorporando avalado por la teoría de un proceso de envejecimiento activo, quieren hacerse oír y ser escuchadas para abrirse camino y conquistar un espacio que su pasado de lucha y su conciencia de derechos les otorga.

Los nombres de las personas de estas historias de cuarentena son inventados, aunque sus historias son reales, contadas a través de la línea telefónica, durante el confinamiento del covid-19. 

Porque detrás de cada síntoma siempre hay una historia.


Imagen: Rosa Rosado

4 comentarios sobre “Soledad, mujer y envejecimiento – Historias (cortas) de cuarentena

Agrega el tuyo

  1. No es fácil imaginar el daño que la pandemia está haciendo a la población mayor, y sobre todo a las mujeres, en cuanto al cambio tan brusco de sus hábitos cotidianos. La falta de relación social castiga con más intensidad a estas personas, que ven como su calidad de vida disminuye. Más allá de los casos de muerte que se ceban en este grupo de edad, sin duda la peor de las consecuencias, las personas mayores sufren al ver como pierden la oportunidad de exprimir la última etapa de su ciclo vital. Y eso es triste y doloroso, pues tienen conciencia de que se trata de un plazo de tiempo limitado.

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias por el comentario, con el que coincido. El precio que están pagando las personas mayores para no morir por el covid-19 es demasiado alto. Seguramente, muchos, preferirían exprimir (como dices) esa última etapa de su vida sin el aislamiento al que se les tiene sometidos, aún corriendo el riesgo de contagio. Y muchos o casi todos tienen más miedo a la soledad que a la pandemia. Gracias!!!

      Le gusta a 1 persona

  2. Esta pandemia está siendo muy dura en esta terrible pandemia del maldito COVID-19 para la gente mayor, muy triste la verdad, y bueno aprovecho y disculpa si te molesto con estoAprovecho la ocasión de mi mensaje
    SI QUIERES, POR SUPUESTO, RESALTO ESTO, PORQUE MI INTENCIÓN NO ES EL SPAM te invito a visitar y a comentar mi blog https://rincondeoscariglesiascasado.wordpress.com y también mi otro blog https://oscariglesiascasado23.wordpress.com, es por supuesto una INVITACIÓN AMISTOSA y sin intención de spam REPITO, no ganaré ni un céntimo con esto de verdad, sólo es una invitación amable a ver mi blog, de verdad y por supuesto si quieres, sin lugar a dudas, un abrazo. Mi ultimo post «https://rincondeoscariglesiascasado.wordpress.com/2020/10/25/psicologia-eramos-felices-y-no-lo-sabiamos, si te gusta dale like y también si quieres comenta, si quieres, es una INVITACIÓN AMISTOSA, NO SPAM.

    Me gusta

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑