En una charla anterior ya hablamos de la soledad, y decíamos que la soledad es un estado y por lo tanto estará siempre a nuestro lado. También decíamos que en términos positivos podemos hacer de la soledad un espacio de reflexión, de creatividad, o de oportunidades. Dicen que se aprende más en un día de soledad que en cien de sociedad.
Y acabábamos diciendo que la soledad se vive como un sentimiento, que genera tristeza, nostalgia… y que la verdadera soledad va asociada no a estar solo, sino a sentirse solo. Porque no solo las personas que viven en solitario pueden llegar a sentirse solas, sino también se sienten, a menudo, solas las personas que viven acompañadas o en instituciones.
Muchas personas mayores afirman, una gran mayoría, que lo que entienden por soledad es un sentimiento de vacío y tristeza, o no tener a nadie a quien acudir, o carecer de razones para vivir, no sentirse útil para nadie, haber perdido a personas queridas, o no tener familia o tenerla lejos, principalmente. Pero también decíamos en esa charla, que nunca se está completamente solo, siempre hay alguien a quien acudir cuando lo necesitamos.
En esto también debemos ser activos, tomar la iniciativa para no quedarnos aislados, participando y buscando a personas, que como nosotros, también buscan la compañía de otros. O desarrollando actividades que favorecen la relación, como la participación social en los diferentes centros educativos, recreativos o culturales.
Continuará…
Imágenes: Rosa Rosado
Hola Rosi;
Que reflexiones más buenas y verdaderas sobre la soledad.
Totalmente ciertas
Un abrazo Rosi.
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Gracias Pili! Me alegra que algo te sirva. Un abrazo
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