Hay ideas preconcebidas sobre la vejez que son transmitidas culturalmente y que llevan a las personas mayores a percibirse, en ocasiones, como seres decrépitos, o que solamente son valoradas por su experiencia y por su sabiduría. Esta forma de discriminación social ha llevado a muchas personas a adoptar una imagen negativa de sí mismos y a actuar conforme a esa imagen.
Algunas de esas creencias o mitos contra las personas mayores serían: que todas son parecidas; que suelen ser personas solitarias; que son dependientes, frágiles; que tienen alteraciones cognitivas, o que están deprimidas, que son personas rígidas y de trato difícil o que tienen dificultades para sobrellevar el declive que es inevitable con el paso del tiempo.
Todos estos estereotipos conducen a lo que se llama “profecía autocumplida”, que quiere decir, que si uno piensa que el deterioro es inevitable no hará nada para enfrentarse a él y de esa manera, las posibilidades de hacer cualquier esfuerzo se reducen.
En el proceso de envejecimiento, aunque hay algunas desventajas, como que somos más lentos para aprender cosas nuevas o las dificultades de encontrar las palabras o recuperar nombres, hay también ventajas de los mayores sobre los jóvenes, como la experiencia adquirida, la capacidad para detectar intenciones y motivos de otros; el pensamiento que está orientado más a largo plazo; la tolerancia y la paciencia, una mayor capacidad resolutiva en los conflictos, sin olvidar el gran almacén de información personal, cultural e histórica que poseen las personas mayores.
Y sobre todo, la disponibilidad de tiempo, tiempo que podemos aprovechar para sacar el máximo partido para nuestro beneficio, y alcanzar así una mayor creatividad y productividad en lo que nos propongamos.
Continuará…
Imágenes: Rosa Rosado
Cuando leo tus líneas es inevitable recodar una frase de la película El curioso caso de Benjamin Button donde actua Brad Pitt mencionando lo siguiente: «Lo importante no es lo bien que toques sino lo que sientes acerca de lo que tocas», pienso que esta frase es algo que debe practicarse cuando se llegue al proceso del envejecimiento que mencionas, inclusive, hay que resaltar que acá se cumple la última crisis que menciona E. Erickson, la integridad vrs la desesperación que está muy relacionado con la desesperanza aprendida. A mi opinión debería de tomarse muy en cuenta la idea de empezar a crear y fomentar programas sociales que ayuden a las personas que estén en camino a esta etapa, enseñarles a sobrellevar que la desesperación y el sentimiento de haber desperdiciado oportunidades en su vida es parte de la aceptación de sus errores y aciertos, pero más que todo guiarlos a la idea de que su vida si tuvo sentido.
Una interesante entrada, espero la continuación!
Saludos.
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Gracias Fernando por tus comentarios que comparto. Afortunadamente se están dando ya algunas iniciativas para promover el envejecimiento activo, aunque todavía queda una gran labor de sensibilización en relación a la imagen de la vejez, máxime en una sociedad que desprecia valores como la sabiduría y la experiencia para defender la juventud, La estética, etc. Sin desvelar nada todavía si te comento que cada vez más este tipo de conferencias van calando en las personas, principalmente en los
Mayores por ser los agentes principales en este proceso. Muchas gracias por tus comentarios. Un saludo
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