Detectar y corregir las nuevas adicciones a las nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías han revolucionado la vida de todas las personas adultas, pero especialmente ha modificado la vida de los adolescentes y forma parte de aquellos que ya han nacido con ellas. Es a nosotros, los adultos, los padres y educadores a quienes corresponde observar el uso que los más jóvenes hacen de estas nuevas tecnologías, como el móvil, internet o los video juegos, como ya lo hicimos también con la Televisión, cuando teníamos que regular el uso del tiempo que pasaban delante del televisor y lo hicimos instaurando normas en cuanto a programas y duración para que ese tiempo fuera una oportunidad para la creatividad y el aprendizaje.

Hoy, los que llaman “nativos digitales” por haber nacido y estar en contacto con los aparatos electrónicos, tienen en estos aparatos su primera fuente de socialización. Y aunque son muchas las ventajas que estas tecnologías tiene en la sociedad actual, es importante estar alerta para que su uso abusivo no repercuta en la vida y en la salud de los más jóvenes.

Entre los factores que el mal uso de las nuevas tecnologías tienen en la vida y salud de los adolescentes están el factor neurológico, como el cortex prefrontal, en desarrollo hasta los 21 años, lo que los hace más vulnerables; también los aspectos motivacionales, como sus reacciones afectivas extremas; la impulsividad; la dimensión socio-relacional (ciberbulling o el Groaming).

Una de las dimensiones que indicaría la tendencia adictiva en los adolescentes en el uso o el tiempo que pasan con los videojuegos, por ejemplo, es la tolerancia o la interferencia con otras actividades, el juego compulsivo que les impulsa a seguir jugando (pasando de niveles). El fracaso escolar estaría asociado en gran medida a esa interferencia con las actividades escolares.

El mal uso o el abuso del teléfono móvil viene determinado por las dificultades que muestran para el control del impulso (necesidad de estar mirando constantemente la pantalla del móvil) o el abuso que hacen de la mensajería instantánea, además de los problemas que derivados del gasto económico (la factura y otros gastos como las fundas, las apps, o nuevos móviles de última generación).

Dimensiones que indicarían una adicción a internet en los más jóvenes como el abuso, la perturbación y ausencia de control, pueden generar trastornos además de físicos (tensión ocular, dolor de espalda, pérdida de audición, obesidad infantil, insomnio adolescente), también psicológicos (aislamiento, bajo rendimiento escolar, ansiedad e irritabilidad, peligro de hacer contactos no adecuados, etc.) llevando en algunas ocasiones a crea adicción.

Para garantizar un buen uso de las nuevas tecnologías, los padres o tutores deben estar implicados de forma directa y desde edades muy tempranas, evitando por un lado que el móvil sea una herramienta de entretenimiento para los niños más pequeños (el móvil no es una niñera inofensiva), u otras estrategias preventivas en el uso del móvil, como retardar al máximo la edad para disponer de móvil; educar en la autorregulación del placer inmediato y en la tolerancia a la espera; hablar con ellos para que tomen conciencia del uso y tiempo invertido. Y poner normas de restricción del uso de internet en el hogar y del tiempo que deben utilizar para que no sea adictivo o interfiera gravemente en la vida cotidiana a nivel familiar, escolar, social o de salud.


Imágenes: Rosa Rosado

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