El amor y las segundas oportunidades

A menudo, solamente evitamos admitir que el amor se acaba y nos empeñamos en darle otra oportunidad. Y también a menudo las segundas oportunidades no hacen sino confirmar lo que ya sabías.

Pero…¿qué es lo que nos lleva a repetir, también en el amor?; por qué esperamos algo diferente en una segunda oportunidad?; ¿qué buscamos en una segunda oportunidad?; ¿quién necesita una segunda oportunidad, yo o el otro?; ¿Qué necesito yo de esa segunda oportunidad? Muchas preguntas con infinitas respuestas.

Ni hay una sola respuesta, ni está entre estas líneas. Hay tantas respuestas como sujetos interrogándose para encontrar la suya propia. Para unos una segunda oportunidad siempre vale la pena y lo intentarán de nuevo, no desean quedarse con la duda de haberlo intentado, o simplemente se sienten “cómodos” en su zona de seguridad. Para otros las segundas oportunidades solo llevan a repetir patrones, y nada cambia, porque todo cambia.

Cuando nos enamoramos lo hacemos ante una persona que es el hoy, pero mañana es otra, como lo somos cada uno de nosotros. Como dice una frase de Heráclito a propósito del cambio “nadie puede bañarse dos veces en el mismo río”. Los cambios son inevitables, todo fluye, nada es para siempre. Padecemos de una insana adicción y es permanecer en la zona de confort, aferrándonos a la “seguridad” que nos proporcionan las personas, los lugares, las situaciones. Pero cada instante, cada día, cada situación, cada persona cambia, no es posible vivir siempre la misma historia, si no cambia el personaje, cambia el escenario, pero el cambio es inevitable. Y para no ahogarse dos veces en el mismo río, es necesario decir adiós para poder crecer, porque en la segunda oportunidad ni el río ni nosotros somos los mismos. Así tendremos la oportunidad de bañarnos en un nuevo río, siempre que lo deseemos o estemos dispuestos a “zambullirnos” en él.


Imágenes: Rosa Rosado

Un comentario sobre “El amor y las segundas oportunidades

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  1. Cada persona es un mundo, por tanto, como bien dices, hay tantas respuestas como individuos. Lo que está claro es que, en cualquier caso, si das una segunda oportunidad, has de cambiar de guión, porque si no corriges lo que antes no funcionó, volverá a hacerlo. Nuevas oportunidades, nuevas conductas. Me gusta mucho el artículo 😍😍😍😍

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