Inteligencia o inteligencias 

Para medir la inteligencia se han seguido diferentes teorías,  con sus ventajas y sus inconvenientes y con las que unos u otros pueden estar de acuerdo, o no.  Si la inteligencia es genética o se adquiere; sobre la inteligencia fluida o cristalizada. También se ha teorizado sobre el modelo centrado en las mediciones relacionadas con el rendimiento académico, que se olvida o no tiene en cuenta aspectos de la vida cotidiana. O aquella se teoriza sobre las inteligencia múltiples, que rechaza la idea de que la inteligencia es innata y fija en la resolución de problemas del día a día.

Aunque el desarrollo de las inteligencias tengan un componente biológico, tanto la historia de aprendizaje como la experiencia individual favorecen el desarrollo de nuestras inteligencias, dando lugar a las diferencias individuales, que es lo que nos hace irrepetibles (incluso bajo esta premisa, los gemelos homocigóticos son diferentes).  

Se pueden destacar en base a este modelo las siguientes inteligencias: 

– inteligencia lingüística incluye a personas que saben utilizar las palabras con eficiencia, manipulando los significados del lenguaje; 

– inteligencia lógica-matemática con el uso de procesos de cálculo, patrones lógicos, etc.  y análisis de planteamientos y problemas del desarrollo vital de una persona; 

– inteligencia corporal-cinética en personas con habilidad para usar el propio cuerpo para expresar ideas y sentimientos así como habilidades de coordinación, equilibrio, fuerza, velocidad… ;

– inteligencia espacial, que es una habilidad para apreciar la imagen visual y espacios con sensibilidad al olor, las formas, la figura o el espacio; 

– inteligencia musical, sensibilidad para percibir, distinguir y expresar el ritmo, el tono, la melodía;

– inteligencia interpersonal, para percibir los estados emocionales y signos de los demás y responder de manera efectiva a estas acciones; 

– inteligencia intrapersonal para aquellos que poseen la habilidad de la autointrospeccion, una autoimagen acertada, autodisciplina, comprensión y amor propio;

– la inteligencia naturalista, personas con capacidad para clasificar y utilizar elementos del entorno (animales y plantas), de poseer habilidad de observación, experimentación, reflexión y cuestionamiento del medio natural. 

Y en los últimos años se ha hablado mucho de la inteligencia emocional, que ha tenido una gran relevancia, tal vez como respuesta a la demanda que hace el propio contexto o, la idea de que en una sociedad culturalmente democrática, el control emocional de los individuos les corresponde, frente a otros contextos anteriores en los que este control era totalmente externo puede ser un factor facilitador de la importancia de la inteligencia emocional. En mi opinión creo que la inteligencia emocional por sí solo no es un factor de inteligencia general, en todo caso una combinación de ésta y las inteligencias múltiples, con sus dimensiones interpersonal e intrapersonal. 

Desde el psicoanálisis se parte de la incógnita,  o de un objeto vacío, por lo que no la trata como una adquisición genética sino como una transmisión cultural. Que no es tanto la inteligencia como la capacidad que se desarrolla a partir de la falta. En nuestra sociedad se pone más el acento en la lógica falocéntrica del poder que en la lógica de lo que es un sujeto. Desde esta perspectiva la enseñanza, debería motivar más que penalizar las diferentes inteligencias, motivar para aquello en lo que pueden aportar en la sociedad y en lo que van a sentirse más felices. 

Y ahí entrarían los sistemas motivacionales (de Panksepp) tales como la curiosidad/búsqueda, el juego, temor/ansiedad, ira, deseo sexual/pasión, pánico/aflicción/angustia y crianza o cuidado fundamental del otro, de manera tal que a través de la exploración de estos sistemas de motivación podamos llegar a conocer nuestro mapa subjetivo emocional.  

A falta de un criterio absoluto con el que comparar, las discusiones en el ámbito de la inteligencia o inteligencias debe realizarse en un ambiente de respeto y tolerancia. Y si hay algo que no debería permitirse jamás es el cuestionamiento a la ayuda social a aquellas personas socialmente desfavorecidas tendentes a favorecer el desarrollo de su inteligencia o inteligencias en igualdad de condiciones en el ámbito del aprendizaje.


Imagen: Rosa Rosado

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