Identidad de género, lenguaje y agentes de socialización

A propósito de la diversidad sexual, es importante diferenciar en el lenguaje los diferentes constructos para entender las diferencias en razón de sexo y género. La frase “el lenguaje lleva inscrito en su interior la diferencia sexual” de P. Violi lleva implícitas, en mi opinión, las diferencias lingüísticas que han estado vinculadas al sexo. 

El lenguaje ha sido controlado por el pensamiento imperante en las diferentes sociedades, y éstas han estado siempre dirigidas por hombres. El lenguaje ha estado manipulado por aquellos que han dominado o establecido relaciones de poder entre las diferentes clases y en derivado a la mujer también como un ser inferior. No solo hay que cambiar el mensaje, o eliminar la palabra, sino que es necesario eliminar el concepto, para que el lenguaje, una de las expresiones del pensamiento que utilizamos para describir y comprender la realidad nos afecta a cómo percibimos esa realidad. 

Cuando hablamos de género, estamos hablando de una construcción simbólica relacionada con atributos socioculturales asignados a las personas a partir del sexo y que convierten la diferencia sexual en desigualdad social. Es por tanto, una construcción mental y sociocultural elaborada a lo largo de la historia.  El sexo, por el contrario, tiene que ver con un rasgo biológico, utilizado como una variable de categorización. El sexo esta determinado por las características genéticas, hormonales, fisiológicas y funcionales que nos diferencian biológicamente. 

Todos los agentes socializadores como la escuela, la familia, las amistades, los juguetes, los medios de comunicación, etc. han ejercido a lo largo de la historia una gran influencia en la identidad de género, identidad que se ha ido construyendo cultural y psicológicamente a partir de lo fisiológico. Como parte de la sociedad, se viven diferentes experiencias en cuanto a la identificación sexual y se van construyendo las identidades de género a través de esos agentes socializadores y a lo largo del ciclo vital.

La familia, como agente socializador, es básica en la transmisión de la identidad de género, además del propio lenguaje que se transmite de padres a hijos para el propio desarrollo cognitivo. Es a través del lenguaje y del significado que le atribuimos, que podemos llegar a comprender las ideas, los valores y los significados.  Y por supuesto, también la escuela, como agente socializador un modelo con influencia en el desarrollo de la identidad de género. 

 A modo de resumen, si es que se puede resumir, es necesario, para entender, diferenciar entre sexo biológico (aquello relacionado con nuestros genitales y nuestros cromosomas. Hay personas que nacen con rasgos biológicos masculinos y femeninos);  de la identidad sexual, referida al sexo biológico que se nos otorga al nacer (hay veces que existe ambigüedad en la genitalidad); de la identidad de género relacionada con el sentimiento propio de nuestro género, es decir, cómo nos identificamos. Se trata de una construcción interna del Yo. Existen personas que no se identifican con el género binario. 

Si hablamos de orientación sexual, considerar que la orientación no se elige, sino que se va descubriendo, lo que se llama fluidez sexual. El comportamiento sexual va fluctuando y cambiando a lo largo de nuestra vida. Es un abanico (diversidad sexual) y no dos polos opuestos. Algunos estudios dicen que la mayoría tenemos algún tipo de conducta bisexual, por lo que no estaríamos en los extremos de los polos. Pueden haber tantos tipos de orientación sexual como personas: bisexual, homosexual, heterosexual, asexual, pansexual, sapiosexual….por citar algunas.

Una sexualidad saludable implica conocerse, aceptarse y quererse tal como se es. Pero hay todo un camino que transitar, sin dejar de lado el instante de ver, el tiempo de comprender y el momento de concluir de cada sujeto respecto de su posición sexual, considerando que hay una pubertad a atravesar, sin encasillar a los sujetos en una condición binaria rígida, sino poniendo en juego la misma constitución de la subjetividad de la dinámica del yo. 

 


Imagen: Rosa Rosado

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑